“Y Que Lo Digan Los Rivas”: Una noche de legado, música y unión familiar en Bellas Artes

Por Ricardo Padilla
El pasado sábado, la Sala Sinfónica del Centro de Bellas Artes de Santurce se transformó en el escenario perfecto para celebrar, a ritmo de salsa sinfónica, la víspera del Día de los Padres en Puerto Rico. Bajo el título “Y Que Lo Digan Los Rivas”, el concierto fue un homenaje viviente a la fuerza de la música como lazo indestructible entre generaciones.
Gerardo Rivas, dueño de un carisma y talento que confirman que nació para cantar, se lució ante un público que lo ovacionó de principio a fin. Con su voz poderosa y su dominio escénico, regaló un recorrido por su faceta como solista interpretando éxitos como “Tragao de Ti”, “Dile Que Por Mí No Tema”, “Cosita Rica” y el clásico “Yo Sin Ti”, tema que grabó junto a la orquesta de Pete Perignon como homenaje al gran Justo Betancourt.
Los recuerdos de su etapa junto a NG2 tampoco faltaron: “Como Amigo No” y “Ella Menea” encendieron la sala, esta última coreada y bailada con la complicidad de uno de sus invitados de la noche, el versátil Juan José Hernández.
Gerardo aprovechó la ocasión para recordar que su legado no solo viene de su padre, el icónico Jerry Rivas —voz inconfundible de El Gran Combo— sino también de su madre, la querida Yolanda Vivas. Por ello, invitó a su tío Nicolás Vivas, fundador del legendario Conjunto Chaney, para juntos rendir tributo con “Que Ganas Tengo”, celebrando la herencia salsera que corre por ambas ramas de su árbol genealógico.
Pero el momento más emotivo llegó cuando el escenario se llenó de Rivas: Gerardo junto a su hermano y talentoso trombonista “Bebo” Rivas, su padre Jerry y su hijo Gerardo Gabriel —la nueva generación— unieron sus talentos en una poderosa ejecución que arrancó lágrimas y aplausos de pie. El tema “Qué Suerte He Tenido de Nacer” resumió el orgullo y la gratitud de una familia que respira música. Padre e hijo también interpretaron juntos “A Mi Manera”, “Qué Falta de Respeto” y su más reciente colaboración, “Padre e Hijo”, todos recibidos con calidez por una audiencia rendida a sus pies.
La velada tuvo además un invitado sorpresa que llenó de nostalgia el ambiente: Glenn Monroig, quien primero emocionó con la balada “Por Siempre” junto a Gerardo y luego puso a todos a gozar con la salsa “Una Vez Más”.
En resumen, “Y Que Lo Digan Los Rivas” fue mucho más que un concierto: fue una celebración de la familia, la tradición y la música como testigo de amores y memorias. En Salsoul nos sentimos orgullosos de acompañar y respaldar cada paso de nuestro Gerardo Rivas, un artista que honra su apellido y eleva nuestra salsa al lugar que merece: el corazón de su gente.