Alain Pérez encendió el Club Tropicoro en su primera presentación en Puerto Rico

Por Ricardo Padilla
El domingo pasado, el famoso Club Tropicoro se llenó hasta más no poder para recibir, por primera vez en suelo boricua, al talentoso músico cubano Alain Pérez. Y como buen cubano, llegó, cantó y triunfó junto a una orquesta de respeto que puso a todos a gozar de principio a fin.
Abrió la noche con El Cuento de una Buena Pipa, siguió con ADN y también regaló al público temas de su más reciente disco, Bingo, mostrando que está más vigente y creativo que nunca. Entre canción y canción, Alain, conmovido, solo pudo decir un sincero “Gracias”, dejando claro que tocar en Puerto Rico es algo que le toca el corazón de verdad.
Contó, además, que desde que llegó a la Isla sintió una paz especial y que cada persona que se le acercaba le transmitía la nobleza y la calidez del pueblo puertorriqueño.
El concierto fue una mezcla sabrosa de sones, boleros, salsa y timba. Alain sabía muy bien que aquí el público es exigente: aquí la gente sabe de música buena, y anoche se la disfrutaron completita.
Uno de los momentos más esperados fue cuando cantó “Shorcito”, su éxito que ya es parte del verano boricua, y que puso a todo el mundo de pie a bailar y a gozar sin pena. La sorpresa de la noche llegó cuando Gilberto Santa Rosa, el Caballero de la Salsa, subió de sorpresa a la tarima para cantar junto a Alain “Andaba Solo”, tema que actualmente está en promoción en Salsoul.
Anoche quedó demostrado que cuando un artista es auténtico, sincero y pone respeto en cada nota, no necesita prensa ni titulares rimbombantes. La música de verdad habla sola y conecta con la gente de corazón a corazón.
En Salsoul nos llena de orgullo haber puesto nuestro granito de arena para que Alain Pérez viviera su primera gran noche en Puerto Rico.
¡Que viva la música cubana y el cariño que los boricuas le tenemos! ¡Que se repita pronto!