Festival Viva Ismael Miranda fue un éxito
Aguada le rindió homenaje en vida a una de las leyendas más queridas de Puerto Rico

“Lo que me vayan a dar, que me lo den en vida”… y así mismo se hizo realidad en el Primer Festival de Salsa Viva Ismael Miranda, un día lleno de emoción, música y agradecimiento para uno de los grandes íconos de nuestra salsa.
El pueblo de Aguada se vistió de fiesta para honrar al “Niño Bonito de la Salsa”, Ismael Miranda, quien ha dedicado toda una vida a llevar alegría a través de su música. Fue un momento especial, de esos que se sienten en el corazón. El alcalde de Aguada, Christian Cortés, le hizo un reconocimiento en nombre del pueblo, mientras su familia lo acompañaba orgullosa y agradecida. Ismael, con su humildad y carisma de siempre, también agradeció con alegría el cariño recibido.
La música fue la gran protagonista desde el inicio. La velada arrancó con la energía de la orquesta local Son de Barrio, calentando el ambiente como solo la salsa lo sabe hacer. Luego llegó Don Perignon y La Puertorriqueña, poniendo a gozar al público con su estilo inconfundible y su tema “Hay que quererla”, que sigue sonando fuerte entre los salseros. Más adelante, subió al escenario La Mulenze de Edwin Morales, trayendo consigo historia pura. Y es que en sus inicios, esta orquesta acompañó a Ismael Miranda en los años 80. Como parte del homenaje, interpretaron el tema “No me digan que es muy tarde ya”, regalando uno de los momentos más emotivos de la noche. La salsa romántica también dijo presente con Nino Segarra, quien conquistó al público con clásicos como “Porque te amo” y “Entre la espada y la pared”, canciones que siguen siendo favoritas generación tras generación. Y para cerrar con broche de oro, llegó la legendaria Sonora Ponceña, poniendo el punto final a una noche histórica. En Salsoul, celebramos durante todo el mes de abril a esta institución de la música, que cumple 72 años de trayectoria y los 80 años de vida de su director, el maestro Papo Lucca. Carmencita DJ se encargó de mantener la energía en alto durante toda la velada, poniendo a gozar al público con una selección de salsa que no dejó a nadie sentado.
Felicitaciones a los productores Midnight Express, al Municipio de Aguada y a todos los que hicieron posible este gran evento. Que Dios bendiga al jíbaro aguadeño que sí sabe del montuno, y que le permita vivir muchos días más como este. Porque si algo quedó claro esa noche, es que Puerto Rico lo quiere… y mucho.