“Idilio” convirtió la música de Willie Colón en una noche para recordar
Miguel Colón debutó en Puerto Rico para honrar a su padre junto a una Filarmónica dirigida por Ángel “Cucco” Peña y un grupo de grandes voces de la salsa.

Había muchas razones para esperar una noche especial. El repertorio de Willie Colón, una orquesta filarmónica, grandes voces de nuestra salsa y, sobre todo, el debut en Puerto Rico de Miguel Colón para rendirle homenaje a su padre. El menú pintaba bien. Y cumplió.
“Idilio: La música de Willie Colón”, presentado en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce, terminó siendo mucho más que un recorrido por grandes éxitos. Fue una celebración de una obra musical que lleva décadas formando parte de la vida de los puertorriqueños. Miguel Colón asumió el reto de subir al escenario en Puerto Rico para honrar a su padre, acompañado por la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano bajo la dirección del maestro Ángel “Cucco” Peña.
Y desde las primeras notas quedó claro que la intención no era simplemente tocar las canciones de Willie con una orquesta más grande. El reto era conservar su esencia. Ahí estuvo uno de los grandes aciertos de la noche. Los arreglos y transcripciones orquestales lograron incorporar el sonido filarmónico sin quitarle a la música la fuerza, la elegancia y, sobre todo, la sabrosura que siempre caracterizaron las producciones de Willie Colón. Las cuerdas podían darle otra dimensión a una canción, pero la salsa seguía sonando a salsa. Y eso tiene mucho mérito. La orquesta contó con músicos como Lester Pérez, Víctor Vázquez, César Ayala y Reinaldo Jorge en los trombones, mientras que Seferino Cabán se destacó en el piano. En los coros estuvo Nahira Pérez, quien además tuvo su momento para interpretar con gran técnica vocal el clásico “Usted abusó”. Pero una producción como esta necesitaba también grandes cantantes. Y los tuvo. Carlos García demostró nuevamente que estamos ante un músico y cantante de enorme talento. Durante su participación asumió temas como “El gran varón”, “Mi sueño”, “El Todopoderoso” y “No me digan que es muy tarde ya”. Norberto Vélez, una de las voces más queridas por el público salsero puertorriqueño, aportó su fuerza interpretativa con un recorrido que incluyó “Corazón Guerrero” y “El cantante”. Jota Ruiz también tuvo una participación destacada. Su voz se paseó por canciones como “Periódico de ayer”, “Oh, qué será” y “Volar a Puerto Rico”, entre otras. Cada cantante tuvo su espacio y personalidad. No se trataba de imitar a quienes originalmente hicieron famosas estas canciones, sino de respetarlas y llevarlas al escenario desde sus propias voces.
Y entonces llegó uno de los momentos que más curiosidad generaba. Miguel Colón, el hijo de Willie hacía su debut ante el público puertorriqueño cargando inevitablemente con un apellido enorme dentro de la historia de la salsa. La sorpresa fue inmediata. Su timbre recordó muchísimo al de su padre y provocó una reacción especial entre el público. Miguel interpretó “Sin poderte hablar” y posteriormente llegó uno de los momentos más emotivos de la noche con “Idilio”, acompañado por Cucco Peña. Por unos minutos, pasado y presente parecieron encontrarse sobre el mismo escenario. Y quizás ahí estuvo el verdadero corazón del concierto. No era intentar sustituir a Willie Colón. Eso sería imposible. Era permitir que su hijo llegara a Puerto Rico para cantar la música de su padre frente a un público que acompañó a Willie durante décadas. Entre los presentes también estuvieron Julia Colón, viuda de Willie, y Pietro Carlos, quien fue su manejador durante muchos años. Verlos disfrutar del homenaje añadía todavía más significado a lo que ocurría sobre el escenario. Porque hablar de Willie Colón es hablar de mucho más que un cantante o trombonista. Fue productor, arreglista, músico y una de las grandes mentes creativas que ayudaron a definir el sonido y la identidad de la salsa. Su discografía parece una colección interminable de clásicos. Y el público lo confirmó. Canción tras canción, la Sala de Festivales cantó. No sorprende. Para varias generaciones, esta música no necesita presentación. Está ligada a fiestas, familias, barrios, recuerdos y momentos importantes de nuestra vida. Es parte del ADN musical de Puerto Rico.
La producción de Alexandra Fuentes entendió precisamente eso y construyó una noche que tuvo nostalgia, calidad musical, grandes voces y varias sorpresas, pero que nunca perdió de vista al verdadero protagonista: el legado de Willie Colón. Para Salsoul, emisora oficial del concierto, es un privilegio servir de portavoz de eventos como este. Puerto Rico posee músicos, cantantes y un público conocedor capaces de convertir un homenaje de esta naturaleza en algo difícil de repetir en cualquier otro lugar.
“Idilio: La música de Willie Colón” terminó siendo eso que en buen puertorriqueño podemos resumir con una sola palabra… un conciertazo! Willie Colón será profundamente extrañado, pero noches como esta demuestran algo importante, cuando una obra consigue pasar de padres a hijos y de una generación a otra, su creador nunca desaparece por completo. Willie, en Salsoul seguiremos recordándote, celebrándote y poniendo a sonar tu música. Porque tu legado ya es parte de Puerto Rico.