Fallece Papo Rosario, ex cantante de El Gran Combo
La salsa pierde a otro de sus grandes a solo días de la partida de Rafael Ithier

La música puertorriqueña vuelve a vestirse de luto. A solo días del fallecimiento de Don Rafael Ithier, fundador y líder de El Gran Combo de Puerto Rico, hoy se reporta la triste partida de Luis “Papo” Rosario, uno de los cantantes más queridos y carismáticos de Los Mulatos del Sabor. Nacido el 4 de abril de 1947 en Santurce, Papo Rosario, conocido como “El Carbonerito”, se convirtió en una figura fundamental de la salsa puertorriqueña. Su auténtico sabor, su voz distintiva y su energía en tarima lo hicieron ganarse el cariño del público dentro y fuera de la isla.
Papo Rosario ingresó a El Gran Combo en 1980, sustituyendo al también recordado Mike Ramos. Con Charlie Aponte y Jerry Rivas ya en la delantera, el color de piel de Papo, su natural simpatía y su habilidad como corista encajaron perfectamente con la identidad que siempre distinguió a la orquesta: la de los inolvidables “Mulatos del Sabor”. Durante más de tres décadas y media, Papo no solo fue corista, sino también cantante, figura escénica y parte esencial del sonido y la imagen del grupo. Su presencia siempre estuvo marcada por la alegría y el respeto a la tradición salsera.
Su amor por la música comenzó en la década de los años 60, cuando estudiaba en la Escuela Superior Central de Santurce. Junto a compañeros formó El Conjunto Alegre, y desde entonces imitaba a Tito Rodríguez y buscaba su propio estilo como sonero. Antes de llegar al Gran Combo, Papo pasó cerca de un año con la orquesta del maestro Willie Rosario, donde su talento no pasó desapercibido. A través de los años, la voz de Papo Rosario se convirtió en protagonista de éxitos que todavía hoy son infaltables en la memoria salsera. Entre ellos: “Carbonerito” (1984), “Jala Jala”, “No me Olvides”, “Todo Bien”, “Regresa Ya”, “Le Dicen Papá” y “Estás Liquidao”. Temas que reflejan su chispa, su cadencia y la naturalidad con la que se conectaba con el público.
Desde 2017, problemas en la espalda lo obligaron a alejarse de la tarima, enfrentando incluso tres operaciones que limitaron su participación en la orquesta. Finalmente, anunció su retiro oficial a principios del año pasado. La muerte de Papo Rosario llega en un momento doloroso para el mundo salsero, que aún lloraba la partida de Don Rafael Ithier. Ambos compartieron décadas de música, disciplina, alegría y una vida dedicada a llevar el nombre de Puerto Rico en alto. Hoy la isla pierde no solo a un músico excepcional, sino a un hombre querido, humilde y lleno de luz. Salsoul envía su abrazo solidario a la familia Rosario, a sus compañeros del Gran Combo, a sus amigos y a todo el pueblo que celebró su trayectoria por tantos años. Su legado queda vivo en cada coro, en cada tarima, y en cada salsero que alguna vez bailó con su voz.
