“Jala Jala Filarmónico” pone a vibrar Bellas Artes
Casa llena, emoción y salsa de altura marcaron una noche histórica junto a la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano, Otra Nota y Salsoul

El concierto “Jala Jala: El Combo Filarmónico” convirtió la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes en una verdadera celebración de la música puertorriqueña. Ante una sala llena y un público completamente entregado, la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano, bajo la dirección del maestro Isidro Infante, logró vestir de elegancia y majestuosidad el catálogo musical de una de las instituciones más importantes de la salsa… El Gran Combo de Puerto Rico.
Desde el primer acorde, la combinación de instrumentos filarmónicos con el sabor tropical creó una experiencia distinta, emocionante y llena de nostalgia. Temas como “Brujería”, “Vagabundo”, “Acángana”, “Ojos Chinos”, “A la Reina”, “Goyito Sabater”, “Jala Jala” y “Patria” retumbaron en Bellas Artes con arreglos que hicieron que cada canción sonara gigante, cinematográfica y profundamente emotiva.
La responsabilidad de interpretar esos clásicos cayó sobre los hombros del grupo Otra Nota, compuesto por los talentosos Carlos García, Michael García y Arturo Rolón. Los tres no solo demostraron su calidad vocal, sino que también trajeron de regreso aquellas coreografías y movimientos que durante décadas hicieron del Gran Combo un espectáculo completo sobre el escenario. Verlos cantar, bailar y conectar con el público fue como viajar en el tiempo a la época dorada de la salsa. Uno de los momentos más bonitos y especiales de la noche llegó con el bolero “A Mi Manera”. La interpretación comenzó delicadamente en las voces de Otra Nota, pero poco a poco el público se convirtió en parte del espectáculo. Desde sus asientos, cientos de personas comenzaron a cantar cada palabra con tanta emoción y afinación que por momentos parecía un enorme coro filarmónico. La sala completa se lució como cantante, creando un ambiente íntimo, romántico y lleno de sentimiento que provocó aplausos inmediatos al finalizar el tema. Otro instante profundamente emotivo ocurrió durante la interpretación de “Las Hojas Blancas”. Mientras la filarmónica ejecutaba el arreglo con una sensibilidad impresionante, las pantallas proyectaron la imagen ex integrantes de la agrupación ya fenecidos. Sin embargo cuando le llegó el turno a la de don Rafael Ithier, fundador y director eterno del Gran Combo de Puerto Rico, quien falleció recientemente a los 99 años, el público reaccionó de inmediato con aplausos que llenó todo Bellas Artes. Los aplausos parecían como un abrazo colectivo de gratitud hacia el hombre que ayudó a escribir una parte esencial de la historia musical de Puerto Rico.
La producción también contó con la participación especial del periodista Jorge Rivera Nieves, de Telemundo, quien desde “El Colmado y Cafetín de Jorge” (un creativo set dentro del escenario con vellonera incluida) compartía anécdotas, contexto histórico y datos curiosos sobre las canciones y la trayectoria del Gran Combo. Su intervención añadió cercanía, humor y ese toque de conversación de pueblo que conectó perfectamente con el espíritu del espectáculo. A nivel musical, también se destacó el grupo del percusionista Raúl Rosario, especialmente durante los explosivos solos de timbal en “Timbalero” y “Un Verano en Nueva York”, momentos que arrancaron aplausos del público salsero. Además, el espectáculo incluyó bailarines que complementaron la experiencia con coreografías llenas de energía y sabor. La noche sirvió además para anunciar el próximo gran proyecto de ProLat: “Azúcar: 100 Años de Celia Cruz”, un concierto filarmónico dedicado a la inolvidable Guarachera de Cuba, Celia Cruz, que se celebrará el próximo 15 de agosto en el Centro de Bellas Artes.
“Jala Jala: El Combo Filarmónico” fue mucho más que un concierto. Fue un homenaje lleno de respeto, orgullo y amor hacia la música que ha acompañado generaciones enteras de puertorriqueños y salseros alrededor del mundo. Salsoul se siente orgulloso de haber sido parte de una noche histórica donde quedó demostrado, una vez más, que la salsa está en el corazón de pueblo. ¡Que viva El Gran Combo de Puerto Rico!
